And I also know how important it is in life not necessarily to be strong but to feel strong. To measure yourself at least once. To find yourself at least once in the most ancient of human conditions. Facing the blind death stone alone, with nothing to help you but your hands and your own head.
Into the wild.
Hace un par de días llegó una carta de cumpleaños escrita por mi madre, donde entre bendiciones y saludos nostálgicos me ha dado todos los por menores de la vida en México. Me ha contado que PEMEX sigue privatizándose, que el desplome del peso contra el dólar es cada día eminente, que cada día crecen mas y mas las cifras de desempleos, que recientemente la revista Forbes publicó al Chapo Guzmán quien se encuentra dentro de la lista de los millonarios del mundo y que los arboles de la Avenida Científicos han dado a luz a sus campanitas moradas que caen por las tardes sobre el asfalto formando alfombras de pistilos y pétalos, y que desde mi ausencia en el país ya no existe nadie que las reconozca como mágicas, es mas ella afirma que no hay quien recoja una del piso para practicar el fascinante truco de hacerlas explotar inflándolas como un globo.
Y después de leerla caigo en cuenta que me siento como un alienígena vagando en un mundo que se ha detenido ante mí, que cuando la gente me habla de todas esas cosas que ya no forman parte de mi vida siento como si una gran tristeza trepara sobre mi cuerpo, creciera como un árbol milenario que poco a poco me asfixia y me roba un poco de eso que algún día fui…Y a veces no solo me siento sola sino también me siento vieja….Siento que mi corazón ha existido hace ya muchísimos años, que mis ojos han contemplado más de lo permitido y que mi cuerpo ha vivido ya dos primaveras en un mismo año…..Y que aun no me acostumbro a haber perdido aquello que hoy resulta en realidad ya nada, sigo extrañándolo todo. Hoy no me basta vivir mi sueño para ser feliz, no me sobra el agradecimiento ni se me desbordan los sueños...
Por más que intento no me acostumbro a la perdida de las Quesabritas y algo dentro de mi me impide conformarme con la versión Australiana “Bacon and cheese balls”…Cuando raras veces voy al supermercado me pierdo entre los pasillos buscando Chocolatines de Gamesa sin éxito alguno y claro siempre sucede que termino echando a la canasta las Tim Tam muy al estilo Aussie que la verdad solo me dejan un mal sabor de boca. Sigo quejándome los sábados cuando el mar me recibe con su brazos de hielo, cuando hace viento y no puedo nadar, cuando me repito una y otra ves:“Es mejor el pacifico”…. Y mis quejas me causan pesar, me provocan tormento y muchas veces llantos incontrolables….
Es verdad, México vive en mi cada que cruzo una frontera, cada que me detienen en una garita de alguna aduana con media hora de interrogatorios (últimamente son mas y mas frecuentes) en mi último viaje a Nueva Zelanda sufrí el revés de la situación, me detuvieron 2 horas para permitirme la salida del país, irónico pero lamentablemente cierto. Y aunque es verdad que tampoco viajo en la caja de un tráiler clandestinamente ni tampoco tengo que caminar en el desierto durante horas para cruzar una frontera, algo de mí tiene ese aire a paisano y al igual que ellos a veces también sufro las inclemencias de sus límites geográficos.
La tecnología me permite acercarme a las personas que se encuentran hoy lejos, pero últimamente me doy cuenta que son las personas quienes no se acercan a mí. Y esto me ha llevado a cuestionarme sobre la importancia de nuestra vida en la de los otros y las conclusiones han sido poco alentadoras, diría yo atroces, certeras e insoportables de llevar.
Es verdad, México sigue viviendo en mi iPod junto con los Tigres del Norte los domingos que el cuerpo pide un segundo aire. Unos días me los tengo vetados porque en ves de hacerme reír me provocan el llanto….Y estando aquí he comprobado que llorar en la soledad es mucho más difícil que hacerlo en el hombro de un ser querido. Y existen lujos que uno no puede darse en ciertas circunstancias, este es uno de ellos, por ende a veces Los Tigres esperan pacientes a que mejore el humor, a que esa parte irracional de mi se apacigüe, y comprenda que a 18 meses de haber emigrado, mis padres solo han llamado una ves, y que ha sido solo una carta la que he recibido después de las tantas que mes con mes deposito en un buzón de algún país extraño…..Y aunque nunca escribo esperando una respuesta, en tiempos como estos, que mis recursos se agotan la nostalgia gana terreno…..
Y cuando leo en La Jornada, alguna nota que dice así:
Miles de personas se dieron cita ayer en el Centro Histórico de la capital para partir y probar un pedazo de la rosca de reyes “más grande del mundo”, con 2 mil metros de largo y un peso de 10 mil kilos.
Siento que aquí no es día de Reyes, que mi madre no se encuentra cerca para secuestrar mi zapato y que aquí en realidad les interesa muy poco que sonría o no este día, que me prive de comer rosca o peor aun que no sufra la indigestión tras haberme engullido seis pedazos, uno en cada visita a una casa amiga un seis de enero cualquiera. Les da lo mismo si extraño a mi vecino de la infancia Don Raúl, mismo que se salía a barrer la calle todas las mañanas y que lloraba como un niño acusando a su esposa porque le robaba el dinero de su pensión. Les da lo mismo si extraño pararme en la fila de la tortillería, si hoy no siento la maravilla que producía mirar a una mujer introducir una bola gigante de masa amarilla en una monstruosidad gris, a nadie le importa si extraño mirar una maquina menearse y la nostalgia de haber perdido la asociación de aquella con la figura de una señora gorda que baila cumbias sin pudor alguno en el salón Veracruz A nadie le importa si extraño el grito de la nieve de garrafa por las tardes, la camioneta del pan que vende conchas de azúcar que enamoran y resucitan amores según la voz que empapa la avenida de los arboles de flores moradas. Les importa un comino si extraño sentarme en el mercado a desayunar quesadillas de huitlacoche y si me pierdo del espectáculo al mirar a un perro (el mismo que existe en todos los mercados de México) que mendíga un trozo comida.
Y en realidad lo triste no es que aquí a nadie le importe, sino que allá los que dejé atrás, a esos tampoco les importa….. No saben que Miss Amensias les recuerda, que Nunu a diferencia de ellos ha olvidado tomar el antídoto eficaz del olvido....Y sigue aqui flotando entre sus recuerdos....
P.D. Hace diez días que estoy sola en la casa en la playa…..No ha habido siquiera un vecino a quien darle los buenos días. Me doy cuenta que desde el Viernes que fui a comprar los víveres no he cruzado palabra con otro ser humano….Hace diez días que mi voz no ha salido del pecho….Y siento una melancolía que no alcanzaría a repartir en todas las aguas del mar….Como si esa tristeza se posara sin tiempo alguno sobre mi cabeza, sobre mis ideas “fantásticas”…..Como si fuese yo el ultimo habitante del planeta.
….Y quisiera hoy escribir de nuevo de las alegrías, de la vida….De mi paseo esta tarde mientras caminaba en la arena, cuando miré a aquella mujer embarazada tumbada en la arena, un hombre a su lado que le construía un castillo en la barriga mientras su hijo reía extasiado….Y quisiera escribir de la mujer en el concierto de Coldplay que usaba unos tacones altísimos, tres números más grandes que su pie, que me robaron un par de carcajadas….. O quizá escribir del señor que ayer me topé mientras daba la vuelta a la equina, el que tenía pegados unos curitas al cuello que se extendían hasta los oídos, que daban un efecto de fungir una misión importantísima, una de sostener la cabeza al cuello….
Pero, hoy no puedo escribir de eso……Hoy soy tan solo ese árbol parado en un terreno desértico….Sin otro recurso que sus recuerdos….Sin otra arma que sus nostalgias…..Hoy me siento un poco como las palabras de Quevedo:
“Soy un fue, y un será, y un es cansado….
Muy cansada…..